Redlann lanza proyecto con foco en los primeros 1.000 días para proteger la salud cerebral en la primera infancia
Evento lanzamiento de proyecto del Fondo Conjunto Uruguay - México

El proyecto “Red Latinoamericana de Neuroprotección y Nutrigenómica (Redlann) Fase II: fortalecimiento e intercambio de capacidades para avanzar en la protección de la salud cerebral y mental de la primera infancia (propuesta multilateral)”, financiado por el Fondo Conjunto Uruguay–México, fue presentado este jueves 18 en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. La actividad contó con la participación de su equipo de gestión, así como de representantes de instituciones contrapartes y asociadas.

La mesa de autoridades integrada por el director ejecutivo de AUCI, Martín Clavijo; el subdirector general de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay, Diego Pérez Gomar; el encargado de Cooperación de la Embajada de México, José Francisco González Bocardo; la presidenta del Consejo Directivo del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), Silvia Olivera Bravo, la asistente académica de la Facultad de Medicina, Adriana Cassina y representantes de instituciones que apoyan el proyecto, señalaron la importancia de esta iniciativa de carácter colaborativo que beneficiará con intervenciones a comunidades vulnerables donde conviven niños y niñas de entre 0 a 6 años, así como sus familias, cuidadores, profesionales de la salud y educadores.

Las autoridades también señalaron que durante los primeros años de vida se establecen las bases del aprendizaje, la salud, el comportamiento y las oportunidades futuras de cada persona. La evidencia científica ha demostrado que el desarrollo cerebral temprano está profundamente influenciado por factores biológicos, nutricionales, ambientales y sociales que son fundamentales considerar al abordar la salud infantil desde una perspectiva integral y multidisciplinaria.

Asimismo, sostuvieron que la suma de capacidades, experiencias y voluntades con un enfoque interdisciplinario construyen respuestas más sólidas e innovadoras a los grandes desafíos de la región de América Latina, además de generar nuevas alianzas y optimizar recursos.

Este proyecto financiado por el Fondo Conjunto Uruguay – México que integran AUCI y Amexcid —con 95.000 dólares—, consolida una red regional de cooperación científica (Redlann) y aborda el neurodesarrollo infantil, la nutrición y salud mental desde las primeras etapas de la vida, línea de trabajo que es una prioridad para el Gobierno de Uruguay, dijeron las autoridades. En tal sentido consideraron que esta iniciativa es un ejemplo concreto de cooperación internacional que aporta al bienestar social y a la primera infancia, etapa decisiva para el desarrollo humano.

Redlann surgió en 2022 a partir de un proyecto financiado por la cuarta convocatoria del Fondo Conjunto de Cooperación México–Uruguay. En esa primera etapa, el enfoque estuvo centrado en el envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas, mediante una triangulación estratégica entre México, Uruguay y Chile.

Esa articulación permitió construir una red de ciencia colaborativa que no solo promovió una cooperación horizontal entre los países participantes, sino que también evidenció el valor de los saberes complementarios. A partir de ese núcleo inicial, se incorporaron nuevas instituciones y países de América Latina.

Segunda fase de Redlan aborda el desarrollo infantil
En su segunda fase, Redlann pone el foco en los primeros 1.000 días de vida, un período crítico en el que la nutrición incide de manera determinante en el desarrollo cerebral a lo largo de toda la vida. En la región persisten carencias nutricionales que afectan el neurodesarrollo. Frente a este escenario, la red busca generar conocimiento y aportar herramientas que contribuyan a promover cambios. Redlann Fase II es una propuesta colectiva que involucra en este proyecto a instituciones de México, Uruguay, Chile, Ecuador, Brasil, Argentina, Paraguay y Honduras.

En las fase I y II del proyecto participan por México la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y el Tecnológico de Monterrey; por Uruguay, el Iibce y la Facultad de Medicina de Uruguay; y por Chile, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile; el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco A.C. – Ciatej de México; la Escuela de Nutrición de la UdelaR; la Universidad del Azuay de Ecuador; y la Universidade Federal de Bahía, Brasil.

Deterioro nutricional y desafíos regionales
A su vez, los científicos presentes destacaron aspectos de la salud nutricional. Uno de los principales fundamentos de la iniciativa radica en el deterioro de la situación nutricional infantil en América Latina. Según datos de Unicef, dos de cada tres niños presentan problemas de nutrición. En México, el 20 % de los niños de 0 a 3 años tiene bajo peso y un 7 % sobrepeso, mientras que en Uruguay la problemática se concentra en el exceso: casi el 12 % de los menores de cinco años y el 43 % de los escolares presentan sobrepeso.

Además, hay un importante aumento del consumo de alimentos no saludables en Uruguay en la última década: los ultraprocesados crecieron un 68 % y las bebidas azucaradas un 150 % entre escolares, lo que agrava los riesgos para la salud cerebral y general.

Ante este escenario, Redlann propone una estrategia basada en la colaboración interdisciplinaria, el intercambio de capacidades y la generación de conocimiento aplicado. Entre sus principales líneas de acción se destacan la creación de una base de datos regional de alimentos con potencial neuroprotector, el desarrollo de encuestas sobre hábitos nutricionales en cada país y la elaboración de guías alimentarias adaptadas a la diversidad cultural de América Latina.

El proyecto también apuesta a la divulgación científica con materiales dirigidos a distintos públicos, incluyendo docentes, profesionales de la salud y niños. En este marco, se prevé la realización de un simposio internacional en Uruguay en 2026, la participación en encuentros globales sobre neurotoxicidad y actividades de extensión como la celebración del Día del Cerebro, el 22 de julio.

Como parte de su estrategia innovadora de comunicación, Redlann desarrolló el personaje “Nolita Sinapsis”, protagonista de un cómic educativo orientado a escolares, que busca transmitir conceptos de neuronutrición y promover hábitos saludables desde edades tempranas. La iniciativa subraya la urgencia de traducir la evidencia científica en mensajes accesibles para la población, con el objetivo de incidir en políticas públicas y contribuir a revertir una problemática nutricional que impacta directamente en el desarrollo y futuro de la infancia en la región.

Evidencia científica y desarrollo cerebral
El neuropediatra, Gabriel González Ravelino, cerró el evento. El especialista destacó que la primera infancia —en especial los primeros 1.000 días de vida— es un período crítico para el desarrollo cerebral, ya que en los primeros tres años se forma el 90 % del cerebro. Durante el embarazo se producen procesos clave como la generación de más de 250.000 neuronas por minuto, la migración neuronal y la mielinización, mientras que tras el nacimiento ocurre una intensa sinaptogénesis, con un potencial de conexiones que triplica al de otras etapas.

El análisis remarcó que el neurodesarrollo depende de la nutrición, el nivel socioeconómico, la salud materna, la estimulación y la exposición a tóxicos. Asimismo, el especialista dijo que los estudios regionales mostraron que los déficits nutricionales son frecuentes: en una muestra de 150 madres e hijos, se detectó un 45% de déficit de hierro en embarazadas y un 22% en recién nacidos, así como un 34% de déficit de vitamina B12 en madres y 17 % en bebés.

Las consecuencias son significativas. Según la OMS, la falta de hierro en etapas críticas puede reducir entre 5 y 10 puntos el coeficiente intelectual, además de afectar la memoria, las funciones ejecutivas y el rendimiento escolar. A nivel poblacional, la discapacidad intelectual afecta entre 1% y 3% en países de ingresos medios, pero puede superar el 10% en regiones más pobres, lo que evidencia el peso de las desigualdades.

El profesional subrayó que los factores sociales también impactan en la biología cerebral, con evidencia de menor desarrollo en áreas prefrontales en contextos de vulnerabilidad. Asimismo, advirtió sobre la pérdida de períodos críticos: por ejemplo, el desarrollo del lenguaje en los primeros dos años, donde la falta de estimulación puede generar déficits difíciles de revertir.

También hizo referencia a la implementación en Uruguay de políticas públicas basadas en evidencia, como la detección obligatoria de hierro, ferritina y vitamina B12 en embarazadas, junto con medidas de apoyo alimentario, así como de promoción de estrategias la fortificación de alimentos, la lactancia materna y la educación nutricional.

Asimismo, enfatizó que el desarrollo infantil no solo requiere atención genética, sino también un importante “asesoramiento ambiental” y priorizar la nutrición, vínculos y estimulación temprana, claves para mejorar el aprendizaje, la salud mental y la integración social.

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